9/5/20

Poema de Daniel Rafalovich





LEWIS CARROLL 

Su ojo acechaba en las corolas, 
en los peldaños que el rocío 
barnizaba. Su oquedad, su virtual 
transparencia, empañaba 
con aromas residuales la estación 
de las lluvias. Adormidera. 
¡Ah! y en esa mansión serena, 
azulejada, trepaban por los rincones 
las arañas de sus manos. 
Alquimia sacramental, de un rincón 
a otro deambulaban los conserjes 
cómplices catando los refrescos 
ambarinos.Y los ángeles de yeso 
en los ángulos internos dejaban caer 
sus suspiros inaudibles. 
En ese deleite impávido dormía 
el predicador, el matemático. 
Hasta que pasaron patinando 
por el parque sus pasados. 
Entonces, aquella niña imperturbable 
saltó a la eternidad. Un parpadeo.


© Daniel Rafalovich

9 comentarios:

Blogger Adela ha dicho...

Sutil!

9 de mayo de 2020, 20:50  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Tu voz en este homenaje se vuelve "alquimia sacramental", alta poesía. Bravo! Alfredo Lemon desde Córdoba

9 de mayo de 2020, 20:59  
Blogger Isabel ha dicho...

Bellísimo poema. Un abrazo Isabel Llorca Bosco

9 de mayo de 2020, 21:06  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué belleza este poema. Delicado, exquisito. Verónica M. Capellino

10 de mayo de 2020, 10:04  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy bello!!
flora levi

10 de mayo de 2020, 12:08  
Anonymous Belkys Sorbellini ha dicho...

Bello poema! Homenaje a una estrella en la eternidad.

10 de mayo de 2020, 12:17  
Blogger Mariano Shifman ha dicho...

Sutil poema en homenaje a un genio de la literatura. Felicitaciones.

10 de mayo de 2020, 23:50  
Anonymous Anónimo ha dicho...

me encantó este homenaje, la delicadeza de tu voz. susana zazzetti

11 de mayo de 2020, 15:52  
Blogger Silvina Vuckovic ha dicho...

Hermoso poema

23 de mayo de 2020, 16:20  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal