13/9/19

Poema de Aníbal Costilla






INFANCIA

                           A mi madre, Mercedes

Yo nunca tuve nada, pero tuve el río,
la arena caliente debajo de mis pies,
la risa rebotando en los cerros azules y lejanos
como un eco ahogado por los recuerdos,
la infancia esfumándose con el sol de la tarde.
               
A pesar de todo, tuve los ojos
pensativos de mi madre
mientras sacaba algún pez a la superficie,
y mi hermano y yo saltando de alegría,
rodeándola, festejando su suerte:
dos niños pescando ilusiones
que nunca más serían las mismas,
pero sabiendo que la felicidad dura para siempre
en ese pequeño trayecto
camino de nuestra casa hasta el río.

© Aníbal Costilla

4 comentarios:

Blogger María Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

¡Cuanta riqueza!

14 de septiembre de 2019, 13:41  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Muchas gracias, María! Abrazo. Aníbal Costilla

25 de septiembre de 2019, 23:38  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Siempre volvemos a la infancia, a nuestros mejores recuerdos! Las pulcras pinceladas de tu poema nos la retorna como un susurro, una armonía delicada. Alfredo Lemon desde Córdoba

3 de octubre de 2019, 11:45  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muchas gracias por tu lectura y tu amable comentario, Alfredo. Abrazo.

Aníbal

5 de octubre de 2019, 12:02  

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