18/4/18

Poema de Paulina Vinderman



Sueño con un bosque pintado sobre una pared,
que retrocede a mi paso como si me llamara.
No tengo miedo ni inquietud,
tampoco esperanza de una epifanía.
Es un bosque de lengas.
Una enorme haya se destaca, impresa en
la oscuridad como una advertencia.
El silencio es tan grande como el haya,
fuerte y arduo.
Es una respuesta —lo sé— una respuesta
opaca, incomprensible.
Por eso alumbra, por eso cuando despierte,
mis dedos estarán llenos de un lenguaje extraviado
que deberé conducir como una vela
que se agita por última vez
en la habitación iluminada por el día.

© Paulina Vinderman

2 comentarios:

Blogger bessi ha dicho...

poema revelación, "mis dedos estarán llenos de un lenguaje extraviado" el sueño con el bosque de lengas se traslada al lenguaje

20 de abril de 2018, 12:05  
Anonymous Pauli ha dicho...

Bellísimo poema,sugestivo y plástico.

25 de abril de 2018, 11:36  

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