2/8/17

Poema de Alicia Corrado Mélin


Bajo la parra. 

No me persigan
necesito horas quietas
suelten la cuerda
y déjenme en mi ovillo. 

En el patio con baldosas de elástico y rayuela
mientras caían las uvas chinches
corríamos en carcajadas lilas
hasta que la abuela nos llamó a los dos
para juntar aquellos racimos.
Después
la magia con cuchara de madera en el dulce
así como en este instante revuelvo mis días
con el mismo sabor pegajoso y tibio. 

No me persigan
necesito horas quietas
suelten la cuerda
y déjenme en mi ovillo

               que ya no somos dos para jugar.




© Alicia Corrado Mélin

7 comentarios:

Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Qué hermoso poema, fui a la casa de mi abuela, con él. La melancolía del cierre duele.
Abrazo
Elisabet

2 de agosto de 2017, 18:06  
Blogger Josefina Fischer ha dicho...

Que hermosura!! Estuve ahí bajo la parra sintiendo cada carcajada y viendo caer las uvas en cámara lenta
Gracias !!

Abrazo graaande

4 de agosto de 2017, 7:10  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy bonito Aly ! La cuchara de madera era un premio para usar de chupetín. Carlos

4 de agosto de 2017, 9:13  
Blogger María Emma ha dicho...

Para mí era casi igual pero, con la higuera

4 de agosto de 2017, 10:57  
Blogger Dardo festino ha dicho...

Hermoso Aly!!! Abrazo

4 de agosto de 2017, 11:13  
Anonymous betty badaui ha dicho...

Este poema me trajo recuerdos, casi siento el olor a uvas y el sabor del dulce, buen manejo de las palabras.
Un abrazo
Betty

4 de agosto de 2017, 16:15  
Anonymous Anónimo ha dicho...

El recuerdo, la melancolía, las horas ya no recuperadas, todo bajo esa parra perenne y eterna. Bellísimo poema Aly, felicitaciones. Vilma sastre

5 de agosto de 2017, 13:52  

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