10/6/17

Poema narrativo de Mónica Cazón



fuera de Hora 

de a poco, soldé la puerta que daba a su cuarto; salvajemente. El fuego también cura, Muriel, y deja cicatrices extrañas. Acaso sea el momento de jugar a la ruleta rusa, ahora que la memoria no me falla y el faro quedó a oscuras; como la única sombra de pie en el fondo del mar. 


© Mónica Cazón

3 comentarios:

Blogger tere mimi gerez ha dicho...

Texto desafiante por su "oscuridad". La foto acompaña muy bien todo ese misterio. Abrazo.

10 de junio de 2017, 18:36  
Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Misterioso y amenazante. Abrazo, Inés

11 de junio de 2017, 20:06  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Breve, extraordinario, ni una palabra de más ni menos. felicitaciones y feliz día del escritor/a. marta comelli

13 de junio de 2017, 21:31  

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