19/2/17

Poema de Vilma Sastre


Dónde lluvia    
                                  
La boca abierta bajo la lluvia y el agua                                                                              
buceando el alma – Hugo Mujica, Sed Adentro


Dónde va a parar la lluvia
cuando arde como un bosque detrás del sol
y vierte sobre la playa
todo el desamparo de olas célibes
                                debo desenredar sus hilos
                               pacientemente
                               hora
                                   tras
                                               hora
                               antes que anochezca

dónde
mientras  pliega y despliega su desmesura
   o se dispersa en la mansedumbre de la última flor
me desconcierta su voracidad
(alguna vez sentí su diente hincar mi pecho)
y sigue su derrotero
a la deriva de nubes primitivas del sinsentido del viento
de señuelos de sal que agotan sus espaldas para detenerla
  (es imposible desandar el tiempo)
todo vórtice plata
toda urgencia feroz de aprendizaje

             yo no escribo    mis dedos se mueven
                       
dónde
sin dudar en escarbar cenizas de la tierra ígnea
                   o descoser naufragios
(sólo ráfagas de incienso)

                               hay que perder el domingo
                               se esparce en penumbra
                               hay que perderlo digo
                               y mi pupila dilata tu espera

dónde
cuando a ras del cielo somete al árbol
sólo para arrastrar el amasijo fértil
y untarse en sus nutrientes
             a mis gestos
             le han crecido las últimas señales
             de mirarme en vos
             buscaré un abrigo

dónde
despeñándose justo en el centro de mi intemperie
                                       todo  crucifijo de sal
                              
tu mano me hace señas ¿quién anda por ahí?
     apenas un nombre que no es tu nombre
     y una voz extraña le cuelga del hombro

dónde va a parar la lluvia
que se encarama por el techo por los muros por los picaportes y aldabas
por los pasamanos por las claraboyas por los caireles por las cornisas
por las consolas atestadas de libros
y
por el espejo de cristal
cristalespejo de esta casa
para revelarme genuina la mirada

la noche parece eterna pero va a escampar


© Vilma Sastre

2 comentarios:

Blogger Josefina Fischer ha dicho...

Vilma, me encantó tu poema. Me enamoró desde la primer imagen, "dónde va a parar la lluvia cuando arde como un bosque detrás del sol", arde la lluvia y hace arder todo donde se filtra, se cuela por los hilos de las olas, por el domingo que hay que perder, baña los gestos, el abrigo no abriga con la lluvia que lo empapa. ¿dónde irá a parar la lluvia de las letras? Este poema es el espejo de cristal que refleja la lluvia como crucifijo de sal.
graaaaaaaaciasssss
Te mando un abrazo!

20 de febrero de 2017, 0:42  
Anonymous MARIA LUISA MARQUEZ ha dicho...

Poema cantaril , vegetal, con las condiciones de llegar a donde uno quiera Maria Luisa Marquez

22 de febrero de 2017, 10:21  

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