10/2/17

Poema de Jorge Santkovsky




Al dios de ese país

lo mantienen cautivo
para protegerlo de sus fieles.
Y así evitan que se enrede
en vanas disputas.

La naturaleza de esa gente
es la desconfianza,
y con estudiada simpatía
ocultan su violencia.

El dios prisionero
no debe preocuparse.
Esa tierra es generosa
y les permite
una permanente contienda.

Con astucia
devuelven cada golpe
a sus gobernantes.

Los extranjeros no comprenden
sus risas ni sus lamentos,
pobres de ellos
que a cada cimbronazo desesperan.

En un país así
un dios no debe andar suelto;
corren el riesgo de perderlo.


©  Jorge Santkovsky 

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué poema profundo... en él se describe la realidad de un país y todas las oscuridades
Graciela Licciardi

11 de febrero de 2017, 19:33  
Blogger Nerina Thomas ha dicho...

Gran mensaje.
Muy bueno.

12 de febrero de 2017, 21:37  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Extraordinaria reflexión!! Los tres últimos versos(bellísimos) cierran el poema con una puerta abierta al mea culpa!! Me encantó.
Vilma Sastre

15 de febrero de 2017, 10:09  

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