6/5/16

Poema de Alicia Márquez




ADN

Dicen que el adn transmite
la memoria de nuestros antepasados.
Entonces, alguno de ojos aterrados frente a un monstruoso
precipicio me dejó el negro vértigo que me arruga el estómago.
Un guerrero celta, quizás me donó las ganas de bailar
viejas canciones como celebrando batallas.
¿Cómo habrá sido esa mujer que se miraba en un espejo mientras
me regalaba el recuerdo de un dulce perfume de jazmines?
Quizás un campesino me entregó la confianza permanente y
a veces ridícula de esperar lo mejor de cada uno, mientras contemplaba
el trigo que levantaba la cabeza.
¿Quién habrá sido aquél de corazón cansado que me ofreció la nostalgia violeta que impregna todas mis tardes?
¿Quién se olvidó en mis células el mal humor repentino que a veces me asalta?
¿Qué mujer de boca amarga me legó la angustia?
¿En qué barco venía el marinero al que el viento frío le quitó el aliento y me cedió el asma?
¿Qué nena hablaba con los pájaros en una extraña y mágica lengua y me entregó la palabra para que la cuidara justo antes de ser quemada por bruja?
¿Quién saltaba, reía y bromeaba en el escenario con un gorro de cascabeles que me inyectó el amor al teatro?
Entonces yo no soy yo. Soy todos esos que desconozco.
El árbol de mis manos está unido por un río lejano, a otras manos y a otras manos.
Y las lágrimas las lloro por mí y por los otros a los que ahora amo mucho más.
¡Qué arrogancia esa de creerse único!


© Alicia Márquez

10 comentarios:

Blogger Marcos ha dicho...

Hermoso poema Alicia, muchas gracias!

6 de mayo de 2016, 12:15  
Blogger Ignacio Giancaspro ha dicho...

Es tan así científica, antropológica, y poéticamente cierto Alicia, además muy bien
armado este poema indagatorio de esa realidad
imprecisa de los que nos precedieron y que en
definitiva somos.
Muy buen poema
Ignacio

7 de mayo de 2016, 18:22  
Blogger Adriana ha dicho...

Muy lindo. Me encantó lo de la "nostalgia violeta" de las tardes. Une el cotidiano vivir, con el legado leído en clave amorosa. Me gustó mucho. Un beso. Adriana Maggio

8 de mayo de 2016, 14:31  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Me encantó, Aly! Tremendo escenario de sensaciones en cada verso.
Cariños.
Aly Corrado Mélin.

9 de mayo de 2016, 6:49  
Blogger ALICIA CORA ha dicho...

..."Entonces yo no soy yo"... que imagen!. Es un poema que despierta todos los sentidos y nos muestra como diría Milan Kundera: "La insoportable levedad del ser". Agudo y a veces doloroso pero esclarecedor a todas luces. Me encantó, beso de Alicia.

9 de mayo de 2016, 10:45  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"¡¡que arrogancia esa de creerse único"!!
Genial!! beso grande
flora levi

9 de mayo de 2016, 14:44  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Cierto Alicia uno es la suma de otros uno.
Me encantó, el final también certero.

Abrazo
Elisabet

9 de mayo de 2016, 20:32  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Que buen poema... un hilado inmenso de sensaciones.

Besos

Cynthia Rascovsky

20 de mayo de 2016, 14:40  
Anonymous Milagros Rodríguez ha dicho...

Ciertamente Ali cuanta reflexión !

21 de mayo de 2016, 19:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

David Sorbille dijo...
Maravilloso poema, querida Alicia! Un abrazo

26 de mayo de 2016, 16:39  

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