19/4/16

Poema narrativo de Mónica Cazón


Arroz con leche 

y el peral abrió sus flores blancas, pero caían como rayos sobre las matas. Vi  pasar un  grupo de niños llevados por luciérnagas y luego entrelazarse en una ronda. Y, pese a todo, vi a la desconocida  sonreír a mi lado. Era la calidez de la tarde, magnánima, única. Para mirarla de reojo por la ventana entreabierta; como una niña de Balthus, esperando que empiece lo terrible.    


© Mónica  Cazón

1 comentarios:

Blogger catalina boccardo ha dicho...

Gracias por tu poema, abrazos.

30 de abril de 2016, 15:12  

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