5/4/16

Poema de Norma Etcheverry


CUADERNOS DEL AGUA   

4

Enterramos al viejo perro negro una tarde de marzo.
Llueve ahora sobre ese montículo de nada
caen gotas como esquirlas que salpican  fotos donde la casa
 era una casa en construcción. En el retrato,
se ve al niño, pequeño, colgar  en un extremo  del brazo de su padre.
Al otro lado, un cachorro de pelo renegrido luce un flamante collar
de color rojo. Atrás, el níspero y el manzano crecen en la espiral del tiempo.
Hojas vecinas del otoño temprano se doran en el suelo del parque, al calor
del hogar en crecimiento.
Olores  de comida, guisados del invierno, parrillas del verano, los amigos,
el niño que juega mansamente, detalles más,  detalles menos, se escabullen
del cuadro.

El perro negro y manso que acató las  tormentas duerme allí,
en larga sombra  las noches del silencio. El perro negro que tuvo
un nombre pequeño: “¿Cai  eso mamá?” Eso era el perro negro.
y eso  fue Cai, o Kay. El perro.
¿Qué es esto? debería preguntar yo ahora frente a este pozo adonde han
ido a dar sus huesos.
El cachorro, como el amor de la vida entera,  ya no es nada y cada  nueva  lluvia
lo aleja de todo lo que ha sido. La histori , la lluvia, nos hacen , nos deshacen.
Así el perro negro se diluye en el parque.

El viejo y querido perro negro ha dejado un flamante collar rojo
lleno de recuerdos que se echan a mis pies.
Su espíritu deambula por el patio
 vigila que el niño se haga hombre
custodia que la casa esté clara, y sobre todo,
que yo no pierda la memoria.-


© Norma Etcheverry

6 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

una gran emoción ante tremendo poema narrado con amor y delicadeza. varias lecturas. la emoción intacta. susana zazzetti

5 de abril de 2016, 10:58  
Blogger Rosa Lía ha dicho...

Bello poema, emociona tanto amor que destilan las palabras. Abrazos
Rosa Lía Cuello

5 de abril de 2016, 13:04  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Coincido en la emoción con los comentarios precedentes; a veces la poesía no necesita de "recursos expresivos" y se deja fluir en los torrentes interiores. Muy bello.

Claudio Simiz

5 de abril de 2016, 13:59  
Anonymous Anónimo ha dicho...

"La historia, la lluvia,nos hacen, nos deshacen..." Hermoso Norma, un abrazo! MARÍA CRISTINA DI LERNIA

5 de abril de 2016, 20:25  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hermoso tu poema, Norma, donde los afectos afloran en bellas imágenes sensoriales. ¡Me emocionó!
Aplausos, bises y besos
María Rosa León

5 de abril de 2016, 21:40  
Anonymous Marta Díaz ha dicho...

Fue muy grato para mi corazón leer este poema. Bendiciones!

7 de abril de 2016, 22:59  

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