2/3/16

Poema de Sonia Rabinovich

  
Frida y Frida 

Frida te llamabas también
y no era el patio de la casa azul
y no pintabas tu retrato,
pero Frida en el quiebre,
en la silla de ruedas,
en lo judío del padre.
No te arrasó un tranvía
sino un tren de seres hacinados.
No era Mexico,
era el guetto excluyente de Varsovia.
Encorsetadas Fridas
una con hijos
deshilándose en el vientre,
otra enterrando nombres en el humo.

Frida te llamabas.
No hablaste más polaco,
no alumbraste en shabat,
no fuiste libre en pesaj
ni perdonaste en kipur.

No perdonaste.

Te atravesó una vara
de víscera a víscera como a ella,
la otra Frida.
Te fuiste con tu nombre
al humo de otros nombres.
Te fuiste de tu nombre

Y yo kahlo  en tus huesos
la parte de mi sangre.                    



© Sonia Rabinovich

14 comentarios:

Blogger Carlos Enrique Cartolano ha dicho...

Poema inteligente que innova sobre un fenómeno interminable... "... te atravesó una vara/ víscera a víscera como a ella...".

2 de marzo de 2016, 15:01  
Anonymous Anónimo ha dicho...

muy sentido este poemas, un paralelo de dolor expresado desde lo que deja marcas. susana zazzetti.

2 de marzo de 2016, 15:34  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Extraordinario poema de una mujer que sintió el dolor al extremo, la artista mexicana tan querida por la mayoría de la gente y la otra, polaca, cuyo nombre se fue con el humo. Maravilloso tu recorrido por las fiestas judías y ese terrible NO PERDONÓ en la del Perdón., ni se libera de la esclavitud para Pascua.
Hacés que a todos nos duela esa parte de sangre que, aun sin ser judíos, compartimos con la injusticia del dolor de Frida. Maravilloso eso de salir del nombre. Raquel, tenés mi admiración y mi afecto.
Isabel Llorca Bosco

2 de marzo de 2016, 16:02  
Anonymous Anónimo ha dicho...

bello poema donde expresa dolor, tan profundo como sentido

2 de marzo de 2016, 17:33  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Amo a Frida Kalho y la he poemado varias veces, y digo que este poema es excelente porque usa su figura como emblema, como arquetipo para hablar de otra Frida, que parece tan sufriente como aquella. Felicitaciones Sonia! Isabel Krisch

2 de marzo de 2016, 18:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy bello y conmovedor, Sonia.
Aplausos, bises y besos
María Rosa León

3 de marzo de 2016, 22:28  
Blogger Raquel Graciela Fernández ha dicho...

Maravilloso!

4 de marzo de 2016, 0:00  
Blogger Dardo festino ha dicho...

conmovedor poema, lo leo y el corazón se adelanta a la mente por lo cual la emoción funciona viceral. Felicitaciones! - Dardo

4 de marzo de 2016, 8:24  
Blogger irene marks ha dicho...

Un dolorosísimo poema que reune el sufrimiento físico de una Frida con el dolor total de otra Frida asesinada. Esas dos Fridas "encorsetadas" atraviesan la historia desde la memoria que grita en un caso "no perdonaste" y habla de la "vara" que las atravesó "de viscera a víscera". Poema-dolor, poema-denuncia. Un gran poema Irene Marks

4 de marzo de 2016, 22:50  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un poema memorable por su hondura. Queribles esas dos Fridas y conmovedor su tramado. ABRAZO PAOLANTONIO-

7 de marzo de 2016, 1:26  
Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

Poema de singular belleza a través del dolor , dolor que nos traspasa como una vara . Sonia logra que nosotros los lectores experimentemos el sufrimiento que ella consigue universalizar a través de las dos Fridas. Hermoso poema que rescata esos nombres que se transforman en símbolos .
Un abrazo amiga

7 de marzo de 2016, 21:13  
Blogger sacanueces ha dicho...

bello, fuerte y doloroso!!! paralelismo trágico y contundente! me encantó! gracias por compartirlo, francisco

7 de marzo de 2016, 23:30  
Blogger Rosa Lía ha dicho...

Profundo y doloroso. un grasn poema!
abrazos
Rosa Lía

13 de marzo de 2016, 22:33  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Durísimo poema, Sonia, que ojalá nunca hubiera tenido que relacionarse con la horrorosa verdad.
Muy buena la inserción de esa otra Frida sufriente...
Besos
Gra Bucci

26 de marzo de 2016, 20:36  

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