23/2/16

Poema de Norberto Barleand




Breve ternura

                                    A mi madre

A veces la recuerdo entre el  patio y la mesa
amasando el domingo
como un pan en la huella.

Con sus ojos vencidos,
el reclamo, la duda,
camino al mercado.

Con  pasos serenos
iba por calles y  abrigos que añoro

Refugiaba la angustia
mi rebeldía, el  canto,
la pasión , la furia ,
el poema y el viento.

Presumía de mí ,
Aquello que yo, no quería ,
sin augurar el destino
donde pasan los puentes
con sus  aguas inquietas.

La forjó el dolor, 
la ausencia.

Perdida entre  sombras
el llanto escondido
el rincón de la abuela.

Eran fuertes sus cabellos y  su temple.


Pudorosa.

Respaldó mi futuro,
aventuras, amigos,
madrugadas  de vino.
la novia primera,
el sol del otoño
abrazando  sus hijos con las hojas abiertas.

Retomó la sonrisa desveladas de  tiempo,
plenas de orquídeas, de bruma ,
de  fuego.

Se fue lentamente amando la vida.

Sin darse cuenta, tal vez
Se llevaba mi infancia,
el ardor de aquel joven,
el adulto,  otros vivencias.

Ahora comprendo aquella caricia,
el echarpe en la escuela ,
que  sus retos de luz  eran breves ternuras,
Hoy.
Abrí la ventana
Un ruido de coches alteraba mi sueño,
la lluvia caía, era invierno en mi cuerpo

Aunque ya no me escuche,
le diría te quiero
Madre .¡¡¡ 
No fue simple el camino,
Construir   el amor, la alegría

Lo hemos logrado
esta noche ,  entre foto y jazmines
Escucho tu voz  ,
lejana ,
Presente 



© Norberto Barleand

3 comentarios:

Anonymous Beatriz Minichillo ha dicho...

Hermosa evocación, Norberto, con tu decir pausado y sereno.
Un cariño grandote

25 de febrero de 2016, 15:16  
Blogger Liliana ha dicho...

Inmensa ternura y grandes verdades. "que sus retos de luz eran breves ternuras"

26 de febrero de 2016, 19:07  
Anonymous Anónimo ha dicho...

que lindo homenaje Norberto !! un fuerte abrazo.Marizel

27 de febrero de 2016, 22:34  

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