20/2/16

Poema de Estela Barrenechea


Revelación

                                A mi hijo
                              Pablo Visconti
I                                      

Dijo:
—Hablo solo para vos.
Quisiera preservar la luz,
consumirme en este instante de encuentro.
Me perteneces como el sueño, el frío y el silencio.
Veo danzar las piedras invisibles
bajo la tierra que nos cobija.
Como en un rito te alzo en mis brazos
y tu historia comienza.
Quiero que veas mis ojos,
que habitemos este atardecer.
Yo soy una muchacha y te amo.


II

Desde el fondo de la infancia
tus palabras estaban en mí.

¿Por qué tu voz se repite
en las metáforas del cuerpo?



© Estela Barrenechea

3 comentarios:

Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Bello y triste y triste y bello.

Besosssssss

21 de febrero de 2016, 13:54  
Blogger Mariano ha dicho...

Estoy de acuerdo con Mónica: un poema bello y triste. Pero creo que casi toda la poesía -la belleza en arte- nace de la tristeza, porque la alegría se basta a sí misma.

Te mando mis admirados saludos.
Mariano Shifman

28 de febrero de 2016, 21:26  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Estela! Un gran poema este que ya había leído en tu libro.,un poema que habla del entrañable amor, y de su misterio, de la maternidad.
Hermoso.
Un abrazo grande
Amalia M. Abaria

2 de marzo de 2016, 18:49  

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