3/1/16

Poema de Clelia Bercovich


Amanecer en la ciudad 

Una reciente huérfana comprende  que es una verdad monótona 
 la que lleva al sueño. 
Nada le pertenece. 
Se despliega la noche y se dobla sobre sí misma 
Ni alborotan las aves 
Todo está a  punto de partir. 
 Salvo las empecinadas  casas 
Las  construcciones adosadas  como  piezas de pensión 
 para caballeros 
Los techos contra  los que el deseo se aplasta 
con el  amparo  de los veladores 
 en las  mesas de luz.

Todavía está oscuro 
La ciudad luce inocente como un niño dormido 
Empuja el nuevo cielo  
sobre las plantas del balcón.




© CLELIA BERCOVICH

3 comentarios:

Blogger Adriana ha dicho...

Melancolía y belleza en un texto original que sorprende al lector con salidas poéticas llenas de dinamismo. Un abrazo. Adriana Maggio

3 de enero de 2016, 21:00  
Anonymous Anónimo ha dicho...



Me encantó el poema. Sentí la noche y me parece acertadísimo "la ciudad luce inocente como un niño dormido".


Abrazo grande.

Alicia Márquez

11 de enero de 2016, 10:11  
Blogger graciela noemí barbero ha dicho...

La ciudad dormida y despierta en una nueva rutina.
Muy bueno un abrazo
Graciela Barbero

23 de enero de 2016, 19:19  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal