26/11/15

Texto de Fredy Yezzed



HAY UN TERRIBLE ABISMO ENTRE PALABRA Y PALABRA, cuyo fondo es lo que no puedo nombrar. Ellas mienten como las sirvientas que ocultan el vaso quebrado del día. Ellas ocultan por ese miedo a desnudarse, a mostrarse en público con el rostro que no tienen. Las palabras trafican con el desencanto, me alejan del jardín exacto, de lo que aún no ha naufragado. Las palabras me vendan los ojos, me tientan a caminar en la oscuridad, me empujan por las escaleras. Creemos en ellas porque sólo entendemos el pequeño ensueño que arrojan de sus puños. Caen como un polvo en la noche. Suenan como un cuerpo desnudo contra el piso. La impotencia de inventar una palabra que me nombre. La felicidad está en lo que nunca dirán. Las palabras: sogas hechas a la medida de nadie, cordones que no alcanzan a atar, agua que no sacia. Ni la tortura ni la espera paciente ni el caso omiso las conmueve. Quisiera saber toda la sangre que corre por la palabra alma. Quisiera, por un instante, asomar la punta de la nariz al jardín de la palabra noche. Quisiera por un milagro y, entonces, decir de este dolor la verdad.


© Fredy Yezzed

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

muy buen texto, freddy. muy buenas definiciones sobre palabras. te abrazo. susana zazzetti.

26 de noviembre de 2015, 21:33  
Blogger Liliana ha dicho...


Una prosa magnífica Fredy. Como siempre, me conmueve.

Lily Chavez

27 de noviembre de 2015, 11:37  
Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Excelente busqueda y descripcion de lo que nos dan y nos njegan las palabras...muy bello prosa. Un abrazo, ines

29 de noviembre de 2015, 10:04  

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