19/8/15

Poema de Jorge Moreno de los Santos


Nosotros, dos juntos, traficábamos
la magia del espíritu inquieto.
L. Serrano.

Me arrojaría hacia la noche
con arrogancia de incomprensible cadáver;
como escombro de helada esquizofrenia.
Con incendio de ramajes
y desgarros licántropos,
de calles sitiadas por obscenos centauros
y puertos oscuros que sólo esperan
el naufragio de sus madejas
y sus viajes inconclusos.

- Es preciso comentarle en voz baja
a los oboes
las promiscuas primaveras de tu vientre -.

Recordar el ácido neón de aquel bulevar
(polvoriento y clandestino) donde contabas las estrellas
que volvían de la desidia.
Y nombrabas rígidos plenilunios,
atrios devorados por el musgo,
precipicios cegados por el humus
y una extraña manera
de beberte la luna
con mucho hielo, vodka,
y unas gotas de mundo inacabado.

Me arrojaría hacia la noche
y esperaría contigo
- insomne y deshojado –
los hijos que siempre nos negó el alba.


© Jorge Moreno de los Santos

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

David Sorbille dijo...
Muy buen poema! Un abrazo

23 de agosto de 2015, 22:52  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Muy buen poema, maravilloso final.

abrazos
Elisabet

24 de agosto de 2015, 16:53  
Blogger WALTER MONDRAGÓN ha dicho...


el poeta teje mundos, nos lleva por sus sombras nos instala en la luz de lo negado, bello poema sin duda.
W.M.

9 de septiembre de 2015, 13:16  

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