6/6/12

Poema de Miguel Oyarzábal


AMANECIDOS

Siempre aparecen a esta hora;
son los últimos vampiros,
bebedores de la savia nocturna de la vida.
Los veo;
con los párpados gastados y sin hablar
me cuentan de esta noche,
que no es distinta a las demás.
Ellos son los que pasaron el límite de las dos, o de las cuatro,
y que aún escarban en los huecos de las luces,
en el gusto somnoliento de café con cigarrillo.
Deambulan, casi en patota, casi solos;
hasta que el sol los atrapa en mitad de la vereda;
es la hora de partir
y parten
desperdigados,
buscando un lugar donde caer
para olvidarse hasta de sí mismos
y esperar que el día se olvide de ellos.
Se van solos, sin ruidos;
no hacen falta las cruces para ahuyentarlos,
cada cual lleva la suya.

© Miguel Oyarzábal

8 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Y qué querés que te diga, Miguel?
Cada vez que leo un texto tuyo, me asombro... y te admiro.

Un abrazo,

Alicia Márquez

6 de junio de 2012, 19:55  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Qué bueno tu poema, Miguel!
Felicitaciones y un gran abrazo
María Rosa León

7 de junio de 2012, 2:30  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Lindo leerte Miguel! lindo.

Lily Chavez

7 de junio de 2012, 19:35  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Miguel, tu poema semeja una fotogrfìa en palabras de esccenas frecuentes que se dan en cualquier territorio de nuestra Amècica y en horas de la madrugada.

Y sì, semejan vampiros. Alimentados por la luz luna, con su propia sangre y su cruz a cuesta.

Gracias mil. Buen poema!!

Andrea Àlvarez

9 de junio de 2012, 13:54  
Blogger Ricardo Juan Benítez ha dicho...

Miguel, esta postal hecha poesía describe con exactitud esa sensación de "fin de fiesta". No se porqué me hizo recordar un viejo filme italiano: "Los desconocidos de siempre", cuando una banda de perdedores camina por una calle de Milán mientras se van apagando las farolas y se levanta la bruma.

9 de junio de 2012, 15:23  
Anonymous Anónimo ha dicho...

me parece excepcional este poema bohemio, nadie antes lo había hecho.
que bien
Walter Mondragón

22 de junio de 2012, 11:31  
Anonymous Anónimo ha dicho...

un poema bohemio, bastante bien logrado, excepcional!
Walter Mondragón

22 de junio de 2012, 11:35  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Excelente poema, querido amigo, en el que reflejás una realidad ilumiando la noche y la triste vida de estos "vampiros" con tus maravillosas metáforas.

Jorge Luis Estrella

30 de junio de 2012, 20:32  

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