Poema de Patricia Edith Graziadei
Se apagaron las flores
los ocres invadieron los huecos de mis
tobillos.
Enhebré momentos,
la nostalgia paseó recuerdos.
Se opacaron las tardes,
hojarasca en mis huesos
otoña la angustia.
Un cuerno rojo asoma
camuflado entre bromelias.
El unicornio del bosque de niebla
cegado por el sol,
roza mis pies de viento.
Un rayo parte en dos mi desvelo.
Mi cuerpo huele a
frutas tropicales
lamidas en noches de pasión.
© Patricia Edith
Graziadei
Etiquetas: Patricia Edith Graziadei
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1 comentarios:
qué belleza. el tomo justo.susana zazzetti
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