Texto de Griselda Riottini
Furias
A la poeta Alda Merini
Estoy con las manos en tu regazo destruido
y me viene la salvia de donde nacen todos los monstruos, Alda.
Abismos de maldad cruzan tus pensamientos y
el mío y se inmolan cual raíces a las que Proserpina (según decías) elevaba sus
plegarias en las noches del infierno.
Sin embargo, en este momento en que te
pienso es mediodía y entonces (me permito) ¿algo ha cambiado? ¿si fuiste, para
otros, mala hierba de la tempestad nocturna, en mi invocación de ahora, cuál de
las dos lo sigue siendo en tu sosiego?
Ambas, eso creo y me la juego. La follia es
nuestra y nadie podrá arrebatarla así como así.
¿Es esto un consuelo, Alda?
Dimmi, prego, para que, en divina tríada,
también yo pueda silenciarme junto a tus dioses.
© Griselda Riottini
Etiquetas: Griselda Riottini
.jpg)


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio