5/9/26

Poema de María Casiraghi

 


SESIÓN DE MASAJE

 

                       a Viviana Salas

 

Entro en un cuarto de tres metros cuadrados:

                                        el tamaño del mundo.

 

Una luz distinta

y sin memoria

me recibe y me desnuda.

 

Mi cuerpo se prepara

para salir a volar

sabe que durante dos horas

perderá peso

materia

 

es así

cada tanto

necesito abandonarlo

que lo silencien

hasta que gritan las vértebras más viejas

acartonadas

oficinistas.

 

Mi garganta

expulsa lágrimas

flujos azules

recuerdos

algo que estaba doliendo

y no veía.

 

Nunca se ve lo que duele

pero sí duele

lo que se ve

 

no más esa mañana

gente traposa, sucia, entristecida

se reproducía en la ciudad

y mientras algunos caminaban mirando para arriba

para ver a Dios y no a su obra

yo

aunque nací pendular

vi su obra, pero no pude ver a Dios.

 

No sé mirar a un solo lado

por eso mientras huelo

el incienso y los perfumes de la India

evoco esos niños solos

en las calles de Vieja Delhi

colgados de mi ropa

suplicando.

 

La música de oriente trae paz

 

pero en sus pausas

arrastra crueldades planetarias.

 

© María Casiraghi

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2 comentarios:

Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

El buen masaje...es que trae un mensaje...
Shanti/ Shanti/ Shanti OM...

5 de septiembre de 2026 a las 16:49  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Excelente y potente.Qué necesario cada tanto "abandonar el cuerpo y que lo silencien" , sobre todo ante tanto dolor. Patricia Graziadei

5 de septiembre de 2026 a las 21:51  

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