Poema de María Casiraghi
SESIÓN DE MASAJE
a Viviana Salas
Entro en un cuarto de tres metros
cuadrados:
el tamaño del mundo.
Una luz distinta
y sin memoria
me recibe y me desnuda.
Mi cuerpo se prepara
para salir a volar
sabe que durante dos horas
perderá peso
materia
es así
cada tanto
necesito abandonarlo
que lo silencien
hasta que gritan las vértebras más viejas
acartonadas
oficinistas.
Mi garganta
expulsa lágrimas
flujos azules
recuerdos
algo que estaba doliendo
y no veía.
Nunca se ve lo que duele
pero sí duele
lo que se ve
no más esa mañana
gente traposa, sucia, entristecida
se reproducía en la ciudad
y mientras algunos caminaban mirando para
arriba
para ver a Dios y no a su obra
yo
aunque nací pendular
vi su obra, pero no pude ver a Dios.
No sé mirar a un solo lado
por eso mientras huelo
el incienso y los perfumes de la India
evoco esos niños solos
en las calles de Vieja Delhi
colgados de mi ropa
suplicando.
La música de oriente trae paz
pero en sus pausas
arrastra crueldades planetarias.
© María Casiraghi
Etiquetas: María Casiraghi
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2 comentarios:
El buen masaje...es que trae un mensaje...
Shanti/ Shanti/ Shanti OM...
Excelente y potente.Qué necesario cada tanto "abandonar el cuerpo y que lo silencien" , sobre todo ante tanto dolor. Patricia Graziadei
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