Poema de Claudio Portiglia
Descubrir
no hay tarea más propiamente humana que la
tarea de descubrir
primero los olores
después las luces y las formas
los contornos
más tarde los espacios y las figuras
familiares
y enseguida el movimiento y las
posibilidades de la acción
el lenguaje el temperamento las conductas
los focos de interés lo que nos provoca
disgusto
las cosas que se revelan y que nos es
permitido nombrar
descubrir las demandas del cuerpo y el
alcance de la mente
descubrir los afectos la amistad y el amor
también las enemistades manifiestas la
gratuita crueldad el veneno de los celos y la perfidia de la envidia
descubrir ese vínculo que ata cada causa
con su correspondiente consecuencia
y descubrir los límites de la voluntad
si nos fuera concedido el beneficio
descubrir los secretos del número la
conformación de la materia y el regocijo del arte
la tenacidad de la ciencia
la insobornabilidad de la poesía
descubrirnos falibles finalmente
descubrirnos finitos
descubrir en el otro mi proyección y mi
sombra
mi felicidad en la felicidad de los demás
mi completitud en la completitud de los
otros
sociales e individuos
nos queda por descubrir la primordial razón
de la existencia
llegar a comprender para qué estamos
y hasta cuándo y por qué
© Claudio Portiglia
Etiquetas: Claudio Portiglia



0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio