4/9/26

Poema de Claudio Portiglia

  


Descubrir

no hay tarea más propiamente humana que la tarea de descubrir

primero los olores

después las luces y las formas

los contornos

más tarde los espacios y las figuras familiares

y enseguida el movimiento y las posibilidades de la acción

el lenguaje el temperamento las conductas

los focos de interés lo que nos provoca disgusto

las cosas que se revelan y que nos es permitido nombrar

descubrir las demandas del cuerpo y el alcance de la mente

descubrir los afectos la amistad y el amor

también las enemistades manifiestas la gratuita crueldad el veneno de los celos y la perfidia de la envidia

descubrir ese vínculo que ata cada causa con su correspondiente consecuencia

y descubrir los límites de la voluntad

si nos fuera concedido el beneficio

descubrir los secretos del número la conformación de la materia y el regocijo del arte

la tenacidad de la ciencia

la insobornabilidad de la poesía

descubrirnos falibles finalmente

descubrirnos finitos

descubrir en el otro mi proyección y mi sombra

mi felicidad en la felicidad de los demás

mi completitud en la completitud de los otros

sociales e individuos

nos queda por descubrir la primordial razón de la existencia

llegar a comprender para qué estamos

y hasta cuándo y por qué

 

© Claudio Portiglia

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