Poema de Carlos Prado
ARACELI
Ella se arrastra en las espesuras.
Cruza el pantano de los días.
Princesa descalza, vestida de fuego.
Sus ramas sostienen dos frutos.
Su risa detiene su ego.
En los barrotes salvajes.
Una niña llora de hambre.
La soledad es una ruta que conduce a tu yo.
La elegancia es encontrarte con vos misma.
Dalia roja floreciendo entre mi lengua.
En tu sangre se electrocutan tus ancestros.
Y estas caliente.
Estas radiante.
Como un beso profundo en Chernóbil.
© Carlos Prado
Etiquetas: Carlos Prado



1 comentarios:
Muchísimas gracias Gus, siempre es un privilegio este espacio
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