8/7/26

Poema de María Kril

 


ARENA

 

Nos habíamos enterrado en la arena hasta el cuello.

Jugábamos a que nuestros cuerpos muertos

vagaban por esos túneles

que sólo el pensamiento o las manos de un niño

podían continuar.

 

Entonces no tuvimos miedo,

vestimos nuestros féretros con caracoles

y ramas de pino sobre el pecho.

 

Cuando pasó el tiempo y mis manos

no podían salir de ese lugar,

encontré otro modo de hacer

 

para que de una sola vez

la muerte se llevara

ese juego siniestro que nos envolvió tan vivos

 

© María Kril

Etiquetas:

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Intrigante.

14 de julio de 2026 a las 22:22  
Anonymous Estela Zanlungo ha dicho...

Gracias, Gus! Qué poema, María!

25 de julio de 2026 a las 18:22  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio