Poema de Karina Lerman
Poesía de barcos
reservada para ver
cómo se afilan los ojos tras la marea
-allá a lo lejos en la vigilia
de alguna ciudad-
donde los cuerpos no tienen ya excesos,
sólo una respiración.
Querido:
¿Llamarías poema
a un encantamiento silencioso, o si
tocáramos
su sangre como un odre en el abismo?
Poesía de barcos
reservada al azul y su hora más febril,
mientras alguien dice: sopla un viento
demasiado satisfecho
contra la piel nocturna.
© Karina Lerman
Etiquetas: Karina Lerman



3 comentarios:
misterioso, sublime, evocador
Y qué remate... ese viento que sopla.
Muy bueno por donde se lo lea. Felicitaciones Karina
Cristian Jesús Gentile
Bellísimo!!! Cariños.Patricia Graziadei.
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