Poema de Sonia Rabinovich
Era morocha y el cabello tomado
en un rodete supongo
en la foto junto al bisabuelo.
Desde el sepia profundo
no se distinguía más que eso
y el vestido negro de tela rústica
parecía gastado.
Ya estaba ciega, cuando yo
en el vientre de mi madre
intercambiamos su último suspiro
por mi llanto de aire.
Y así heredé su nombre,
yo, que ahora enciendo palabras
para ver.
© Sonia Rabinovich
Etiquetas: Sonia Rabinovich



3 comentarios:
Sonia, ese entrelazamiento de los tiempos hasta llegar al nombre. Un abrazo!
Belleza el final!! ENCIENDO PALABRAS PARA VER..Cristina Noguera
Sonia siempre es mi placer leerte!!
Gloria Calvo
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio