Poema de Sonia Rabinovich
Era morocha y el cabello tomado
en un rodete supongo
en la foto junto al bisabuelo.
Desde el sepia profundo
no se distinguía más que eso
y el vestido negro de tela rústica
parecía gastado.
Ya estaba ciega, cuando yo
en el vientre de mi madre
intercambiamos su último suspiro
por mi llanto de aire.
Y así heredé su nombre,
yo, que ahora enciendo palabras
para ver.
© Sonia Rabinovich
Etiquetas: Sonia Rabinovich



0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio