Poema de Carolina Brieux Olivera
Palabra de Dios
Tomábamos la merienda
en Confitería Saint Moritz;
esos dibujos en crayón no se borran más.
Nos gustaba
tener nuestras charlas con Dios
cubiertas de canela y acertijos.
Dios nos escuchaba de a ratos,
mientras copiaba en el mantel
la lentitud de nuestros sorbos,
el titubeo de las manos en la taza,
el entusiasmo del riesgo asumido
en las respuestas.
En los momentos de certidumbre, solías
decir:
lo bueno dura poco.
Y me ayudabas a guardar rápido
los crayones partidos
antes de irte.
Dios mío,
¿Se tratará de esto un poema de amor?
© Carolina Brieux Olivera
Etiquetas: Carolina Brieux Olivera



1 comentarios:
Honor de formar parte. Feliz aniversario! Gracias siempre querido Gus ❤️
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