6/5/26

Poema de María Teresa Andruetto

 


No nos liberamos de una cosa

evitándola, sino solamente

atravesándola.

C. P. 22 de setiembre de l945.

Diario.

 

Del latín recordis

 

Él nos leía a Pascoli en la luz

de la mañana y hablaba de las tardes

aquellas del otoño, los perros oliendo

entre las setas, cuando iba con su padre

a buscar trufas. Ella sabía de memoria

la vida de él. Él nombraba la guerra,

los años escapando, el abrazo

de Paolo y Etiopía. Ella escondía

bajo el plato las cartas que llegaban,

y les sabía los nombres a los primos

lejanos. A veces en las tardes

recientes del otoño, ella recuerda

a Pascoli y un pueblo que no ha visto:

hay un niño con su padre y unos perros,

y hay un hombre que se larga por los techos,

y un amigo, y es otoño,

y es la guerra.

 

Para María Cleofé Boglio.

 

© María Teresa Andruetto

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7 comentarios:

Blogger silviah ha dicho...

Y es la guerra...

6 de mayo de 2026 a las 12:55  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Y es la tristeza.
Gran poema.
Abrazo,
Alicia Márquez

9 de mayo de 2026 a las 17:47  
Anonymous Anónimo ha dicho...

seguirà vigente el poema, asì como las guerras.
Anahì Duzevich Bezoz

9 de mayo de 2026 a las 17:58  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Les sabía los nombres…hermosa forma de decir!Gracias!Graciela Corrao

9 de mayo de 2026 a las 21:36  
Blogger Mirian Rosana Farias ha dicho...

Él nombraba la guerra...
Gracias Tere Andruetto querida y admirada siempre.
Mujer necesaria.

11 de mayo de 2026 a las 4:16  
Blogger graciela elvira ha dicho...

Tere, siempre inmensamente necesaria. ♥️🌱

12 de mayo de 2026 a las 16:54  
Anonymous Patricia Graziadei ha dicho...

Potente poema.Cariños

13 de mayo de 2026 a las 0:11  

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