16/5/26

Poema de Fabián Leppez

 


Soy hijo de mi santa madre.

Soy hijo de la sangre picante

que inmoló sus huesos

y los retorcijones blancos en la camilla.

Soy el hijo de la madre que me parió

vestida de algodón

en una clínica de cemento.

Hijo de la madre que pujó por mí

con los cachetes inflados

forzando la planta de sus pies

con sabañones

contra el caño frío.

Hijo de la madre que gritó

sin anestesia

mezzosoprano

en un intento de multiplicarse,

en un pacto filicida.

Pariendo piezas rotas.

 

Las paredes se ajustaron.

Caí entre sus piernas,

rojo, como un botón.

Varios dedos me sostenían.

 

Soy la placenta congelada en un tupper.

Un globo de cumpleaños reventado

con un cigarrillo.

Soy el croquis, el boceto de

un millennials que mutila

fantasmas en su adn.

 

Soy raíz de mi madre,

nervio de su corteza,

arteria en sus pómulos,

curva morada en sus músculos.

Soy un peldaño de mi madre

y una cápsula de ella habita en mí,

suspendida

como caja de Pandora.

 

Soy un virus lisérgico que rebotó

en las persianas de su selva

y abrió las cortinas

para incomodar.

Soy la caspa del stress de mi madre,

barro en sus zapatillas.

 

Soy lo que cabeceó una semilla partida.

Una semilla sin glifosato.

Un germinado en un frasco de dulce.

Soy lo que queda en el fondo del vaso

donde flota una dentadura

y desde allí, me hago carne.

 

© Fabián Leppez

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1 comentarios:

Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

Vibrante y esplendentes imágenes conforman tu poema Fabián.
Saludo desde Córdoba

16 de mayo de 2026 a las 15:49  

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