11/5/26

Poema de César Bisso

  


Malinche 

 

En la borrascosa noche de Tlaxcala

serpientes del oráculo revelan

signos que mis dioses no comprenden.

 

Junto al lago donde anida el dolor

relucen los pájaros de la lluvia.

Delirio de ardorosos bárbaros

vinos bermejos que auguran la muerte.

 

Bajo el volcán de profetas y demonios

muerdo el desabrido pan del deseo.

Menos a ti, todo hombre he castrado.

 

Yo, Marina de Payla,

náufraga en desérticos labios

guío tu lengua al quetzal del vientre tolteca.

Sangre que brota entre dos puñales.

 

No temo al retumbo de arcabuces,

a vigorosos corceles de fuego

que horadan la ciudadela enmudecida.

Menos el silencio, todo he abandonado.

 

De ignoto saber sospecha mi destino.

Venero este relámpago del asombro

relato de otro dios sobre Tlaxcala.

 

Mis palabras derrumban un imperio.

Mis palabras construyen la memoria.

 

© César Bisso

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1 comentarios:

Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

Magnífico César
Saludos desde Córdoba

13 de mayo de 2026 a las 12:51  

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