Poema de César Bisso
Malinche
En la borrascosa noche de Tlaxcala
serpientes del oráculo revelan
signos que mis dioses no comprenden.
Junto al lago donde anida el dolor
relucen los pájaros de la lluvia.
Delirio de ardorosos bárbaros
vinos bermejos que auguran la muerte.
Bajo el volcán de profetas y demonios
muerdo el desabrido pan del deseo.
Menos a ti, todo hombre he castrado.
Yo, Marina de Payla,
náufraga en desérticos labios
guío tu lengua al quetzal del vientre tolteca.
Sangre que brota entre dos puñales.
No temo al retumbo de arcabuces,
a vigorosos corceles de fuego
que horadan la ciudadela enmudecida.
Menos el silencio, todo he abandonado.
De ignoto saber sospecha mi destino.
Venero este relámpago del asombro
relato de otro dios sobre Tlaxcala.
Mis palabras derrumban un imperio.
Mis palabras construyen la memoria.
© César Bisso
Etiquetas: César Bisso


1 comentarios:
Magnífico César
Saludos desde Córdoba
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