Poema de Irma Verolín
COMO EN UNA TRAGEDIA SHAKESPERIANA
Siempre he amado a hombres de corazón débil,
amé a esa clase de hombres
incapaces de hacer sombra cuando caminan
hombres ciegos
ante una despampanante realidad que nubla los ojos
hombres que no usan sombrero
ni reconocen el valor de las palabras
hombres que van por la vida como en una caminata lunar
hombres nacidos fuera del flujo de la Historia
hombres con memorias antiguas que amamantan su furia
hombres que únicamente pueden ser encontrados en el
Triángulo de las Bermudas
hombres con egos que se mecen en perfecto equilibrio
sobre la punta de un iceberg
hombres convertidos de repente en espantapájaros
hombres como piezas
expuestas en un museo de ciencias naturales
hombres sumergidos boca abajo en el lecho oceánico
hombres llenos de fantasmas como en una tragedia
shakesperiana.
La fatalidad cruzó el destino de estos hombres con el mío
forjando una espléndida flor moribunda
una flor japonesa que se convierte en pájaro.
Anochezco en el recuerdo de esta multitud de hombres
y mi memoria atareada descansa
dejándolos de nombrar por un instante
que no cabe en la palma de mi mano
ese instante más instantáneo de todos los instantes: el de
morir de amor.
Todavía me veo
escondida en la foresta de mi propia confusión
espiándolos a la espera de una señal
de un mínimo gesto de ternura,
soy como esos perritos asustados
que añoran una palmada
o una distraída caricia en el lomo.
Me falta a noción primordial del lenguaje
se me escapa el más básico entendimiento de los hechos
mi cuerpo es invisible,
sólo aprendí a correr o a ocultarme
y los hombres lo huelen como animalitos que son, igual que
yo.
© Irma Verolín
Etiquetas: Irma Verolín


3 comentarios:
Bienvenida Irma a éste sitio que pretende difundir a poetas contemporáneas/os. Abz, Gus.
Bienvenida y felicitaciones!
Hola Irma, bienveniday gracias por tu poema. Un abrazo
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio