Poema de Orlando Valdez
Fabricio
Que como otra gota
de sus mares
sublima al cuerpo
para que despierte
del largo bostezo
de la insatisfacción
y salga
del agujero negro
porque no hay más que vacío
sólo los que sangran
sólo los que se marchitan
que por más
que extiendan los brazos
nadie podrá asirlos
aunque insistan
los círculos de fuegos
son los más deseables
a la hora de maquillar los espejos
“donde suda / el rouge / sabe a despedida”
Fabricio vuelve
a fusionarse
ante la hegemonía
de los anzuelos
de la quietud
a la que se arrodillan
a oscuras
a ojos abiertos
que por migajas
cerrarán
por más que duela el insomnio
y por temor
a no despertar
en su líquido amniótico
ocultarán
la obscenidad de lo mirado
con ojos de azufre labios
que dejen marcas
de aquellos
que buscan
que los contengan
al calor del pavimento
“mientras en el puerto / las putas / desechan otro
padre-nuestro / hasta el próximo misterio.”
Fabricio quien
del caos
de los gemidos
comprende
su desembocadura
el encierro
y el entierro
que corren por las paredes
© Orlando Valdez
Etiquetas: Orlando Valdez


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