25/3/26

Poema de Teresa Korondi

 


 “Dios nos había dado pesadas almas de piedra.”

                                              Karin Boye

 

Leer la luz

que fluye de las cornisas

Las plumas quiebran el vuelo

al caer picadas

desde una sola ventana

Entrecejo del cielo

y forcejeo ilusorio

de ese vuelo mortal

Es la silueta de la niña

santa en su desgano de estropajo

que surca el aire

como una bala espesa

Detiene su peso

en mitad del viento

Se vuelve tempestad

auxilio de canto

Una llamarada de agua

ahora cae sobre mis ojos

y despeja

 

© Teresa Korondi

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