6/3/26

Poema de Elena Garritani

 


El sol de un largo día

 

Amanecía de golpe con los ojos abiertos.

La conciencia, en su callada hora,

demoraba ese breve espacio de tiempo

para abjurar del día,

escuchar la lluvia en el techo de zinc,

sentir el calorcito de las frazadas.

La sensualidad  inútil de la penumbra

me anticipaba el café que saborearía  luego

con  ojos de sueño. 

Vaciaba  el sol  un  laberinto sobre mi confusión. 

 

© Elena Garritani

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