14/3/26

Poema de Dardo Passadore

 


Papá

 

Es de madrugada

y no hay siquiera

una triste vigilia.

Los dedos se tuercen

ensayando un cigarro.

No hay luz.

Ni cigarro.

Pero la llama de una brasa

encendida tras bocanada

me encandila.

Aunque sea de día.

Aunque cierre los ojos

y el corazón.

 

© Dardo Passadore

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio