Poema de Alejandra Torres Rovira
¡Antígona vive!
Desde la oscuridad de tantas noches,
he cargado mis cadáveres hasta el amanecer.
Poco queda de ellos:
Apenas unos huesos,
unas carnes resecas,
antiguos ríos tormentosos.
¡Por sus odios y amores los entierro!
Y que la tierra guarde vuestra muerte.
¡Por sus vidas amadas los entierro!
Y que la tierra guarde vuestra vida.
Por esta vida mía que clama ser vivida,
los entierro amados míos.
No hay tumba para mí.
He vencido a la muerte.
© Alejandra Torres Rovira
Etiquetas: Alejandra Torres Rovira


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio