11/2/26

Poema de María Gabriela Micolaucich

 

Estuve ahí


Las espinas de las rosas,

son la trampa que anticipa

la muerte de la flor.

 

Fui noticia, autora y anónima.

 

La noticia que llegó al diario

aquel día de hace tanto,

tanto

pero nadie me vio.

 

Fui la muerta y la asesina

por eso nadie me encontró.

En los pueblos no se olvidan

las muertes por amor.

 

Y el tiempo, fue el único detenido

en las agujas de un reloj.

Alguien que sabe

 

guardó el diario y le dejó rosas

culpable del desamor.

 

© María Gabriela Micolaucich

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7 comentarios:

Blogger Muy Curiosa LB ha dicho...

Muchas gracias Gustavo Tisocco querido por tanta dedicación. Que todo vuelva en un abrazo fuerte. Maria Gabriela Micolaucich.

11 de febrero de 2026 a las 13:56  
Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

Queda y persiste su nombre, desojado en pétalos...
Luminoso poema María Gabriela.
Saludo desde Córdoba

11 de febrero de 2026 a las 19:42  
Blogger santicefiro ha dicho...

La exquisités hecho poemas. Hermoso mi amiga. Te celebro. Abrazos

14 de febrero de 2026 a las 16:37  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Morir de amor. Se puede, claro que sí.
Dulce y melancólico poema, Gaby.
Un abrazo,
Alicia Márquez

14 de febrero de 2026 a las 20:19  
Blogger valeverona ha dicho...

Me inquietó. Me gusta.

16 de febrero de 2026 a las 10:53  
Blogger Cristina Noguera ha dicho...

Gabriela, emociona esta poesía!! Cristina Noguera

17 de febrero de 2026 a las 13:47  
Blogger Mariana Miranda ha dicho...

En los pueblos no se olvidan/ las muertes por amor. Qué verdad tan verdad ésa!! Me gustó muchísimo tu poema!! Terrible y tremendo, pero muy bueno, muy bien armado y las imágenes maravillosas!!

19 de febrero de 2026 a las 9:08  

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