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11/2/26

Poema de María Gabriela Micolaucich

 

Estuve ahí


Las espinas de las rosas,

son la trampa que anticipa

la muerte de la flor.

 

Fui noticia, autora y anónima.

 

La noticia que llegó al diario

aquel día de hace tanto,

tanto

pero nadie me vio.

 

Fui la muerta y la asesina

por eso nadie me encontró.

En los pueblos no se olvidan

las muertes por amor.

 

Y el tiempo, fue el único detenido

en las agujas de un reloj.

Alguien que sabe

 

guardó el diario y le dejó rosas

culpable del desamor.

 

© María Gabriela Micolaucich

7 comentarios:

  1. Muchas gracias Gustavo Tisocco querido por tanta dedicación. Que todo vuelva en un abrazo fuerte. Maria Gabriela Micolaucich.

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  2. Queda y persiste su nombre, desojado en pétalos...
    Luminoso poema María Gabriela.
    Saludo desde Córdoba

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  3. La exquisités hecho poemas. Hermoso mi amiga. Te celebro. Abrazos

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  4. Morir de amor. Se puede, claro que sí.
    Dulce y melancólico poema, Gaby.
    Un abrazo,
    Alicia Márquez

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  5. Gabriela, emociona esta poesía!! Cristina Noguera

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  6. En los pueblos no se olvidan/ las muertes por amor. Qué verdad tan verdad ésa!! Me gustó muchísimo tu poema!! Terrible y tremendo, pero muy bueno, muy bien armado y las imágenes maravillosas!!

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