Poema de Darío Oliva
PRETEXTO
¿Con qué pretexto
el techo formó una grieta,
ojal por el que filtra en penumbras
la luz su osada huella?
También lluvias lamen con su lengua
la insomne hendidura.
Fragmentos deforman
la
palabra pupila.
Bocas al silencio se encadenan.
Lo que no resiste se derrumba.
Membrana el cuerpo
descose en herida
expresivo desborde de ceniza.
Duele ser parte del cielorraso,
descascarar
los ojos;
ante el
vaivén del viento
crujir los
huesos y sentir
-luego
entender-
que el
abandono y el olvido
son
sinónimos.
© Darío Oliva
Etiquetas: Darío Oliva


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio