5/1/26

Poema de Araceli Lacore

 


A 300 kilometros un patio

tallos hojas pétalos

siempre en la oscuridad

sobre la tierra anochece blanco

cantan tristes los grillos

un niño canta con ellos

mi vieja fríe milanesas 

en la esquina del recuerdo

relincha en mí una furia

honda tan honda

como el pozo en donde está enterrado el perro 

del que la vieja supo ser dueña

también relinchan los vecinos 

montados unos a otros 

garrapatas asquerosas

una cerda

una flor bordada en un mantel 

un pato con dos colas

grita un pez 

a la orilla del Callvú donde no crecen las flores

crecen las botellas los caracoles

gritan desde sus conchas

que les den agua

que los tiren al mar

que les corten el pasto 

a las hadas doradas del fondo

y les consigan marineros a las sirenas del Callvú 

que las besen que les quiten las botellas de sus colas 

sirenas de agua de arroyo 

tintas sin mar

el Callvú no es mar o río y sin embargo

la correntada se come lo que encuentra

gente sobre todo

a la gente y sus sentimientos

y qué bueno porque a veces 

la gente necesita

que le coman los pensamientos

es decir: yo tengo un pensamiento y quiero olvidarlo

vengo al Callvú y se me pasa todo

vuelvo a mi patio y vuelve el sentimiento

y vuelvo al Callvú y se me pasa todo

y les digo a las sirenas: tomen chicas mis sentimientos

¡Enredarlos en sus cabellos!

tomen chicas este nombre

entiérrenlo en el fondo del Callvú 

así nunca más

nos va a hacer llorar.

 

© Araceli Lacore

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