5/1/26

Poema de Claudia Bakún

  


El día en que Forrest dejó de correr 

 

En realidad, no sucedió nada más que eso.

Un día se había puesto a correr,

otro día dejó de hacerlo.

Todo el mundo,

-el mundo que lo seguía-,

se había preguntado por qué, una vez

y ahora se volvía a preguntar

¿por qué?

Quisieron ver señales de algo maravilloso, hondo, trascendente

guías de ruta

en su mutismo,

en su accionar ininterrumpido y extraño

solitario,

perseverante.

Quisieron ver mensajes, signos, alguna clave

algo que no es de este mundo

algo de misterio.

Y Forrest corría y corría

sólo deteniéndose para lo imprescindible.

Su barba creció, todo su cabello

No respondió a nadie nada sesudo

Y sin embargo quisieron ver, también

en ese acto de retirada,

un sentido, un propósito.

Un día Forrest se puso a correr

Jenny lo había dejado por entonces, y no era ningún detalle.

Ahora, después de cortarse el pelo

le esperaría otro enorme capítulo

pero él no lo sabía.

¿Cómo podía saberlo?

Un día se había puesto a correr,

otro, dejó de hacerlo.

Algo maravilloso, hondo, trascendente, sucedió

antes y durante

Y después

seguiría aconteciendo.

Algo que no es de este mundo

algo de misterio.

En realidad, nada más que eso sucedió

el día en que Forrest dejó de correr.

 

© Claudia Bakún

Etiquetas:

1 comentarios:

Blogger Alfredo Lemon ha dicho...

Muy buen poema Claudia.
Ocurrió eso... y es tanto!
Saludo desde Córdoba

7 de enero de 2026 a las 7:56  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio