Poema de Claudia Bakún
El día en que Forrest dejó de correr
En realidad, no sucedió nada más que eso.
Un día se había puesto a correr,
otro día dejó de hacerlo.
Todo el mundo,
-el mundo que lo seguía-,
se había preguntado por qué, una vez
y ahora se volvía a preguntar
¿por qué?
Quisieron ver señales de algo maravilloso, hondo,
trascendente
guías de ruta
en su mutismo,
en su accionar ininterrumpido y extraño
solitario,
perseverante.
Quisieron ver mensajes, signos, alguna clave
algo que no es de este mundo
algo de misterio.
Y Forrest corría y corría
sólo deteniéndose para lo imprescindible.
Su barba creció, todo su cabello
No respondió a nadie nada sesudo
Y sin embargo quisieron ver, también
en ese acto de retirada,
un sentido, un propósito.
Un día Forrest se puso a correr
Jenny lo había dejado por entonces, y no era ningún detalle.
Ahora, después de cortarse el pelo
le esperaría otro enorme capítulo
pero él no lo sabía.
¿Cómo podía saberlo?
Un día se había puesto a correr,
otro, dejó de hacerlo.
Algo maravilloso, hondo, trascendente, sucedió
antes y durante
Y después
seguiría aconteciendo.
Algo que no es de este mundo
algo de misterio.
En realidad, nada más que eso sucedió
el día en que Forrest dejó de correr.
© Claudia Bakún
Etiquetas: Claudia Bakún



1 comentarios:
Muy buen poema Claudia.
Ocurrió eso... y es tanto!
Saludo desde Córdoba
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio