22/8/21

Poema de Dana Fernández Guisande

 


La tarde es una estatua

que parece hecha

de briznas de pájaros

y lunas.

El tiempo está oxidado

en un jardín,

torre verde inexorable,

destino de secretos

y

poesía.

Supe creer al silencio

en la ciudad circular,

la gloria excelsa de los gorriones

sobre el asfalto,

los cielos sin cerraduras.

Y voy así,

sin minutero,

caminando vertical

sobre la cara del mundo.

 

© Dana Fernández Guisande

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1 comentarios:

Blogger Nestor Latronico ha dicho...

Hermoso poema. Me llevó de viaje a algún lugar... donde nunca había estado...

23 de agosto de 2021, 0:19  

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