24/6/20

Silvia Castro recuerda a Edgar Morisoli





MIRAR ASÍ

Es cuestión de horizonte. En la llanura,
o en las altas mesadas donde abre su capullo la Rosa de los /Vientos,
se aprende a columbrar, a mirar lejos,
a hacer visera con la mano (alero
para sombrear los ojos),
y que así la mirada bandee los confines.

Esta forma de otear, esta manera
de interrogar a un lueñe país de brillazones,
¿será un simple mirar en el espacio,
o a la vez en el tiempo? ¿quién se acerca,
quién llega desde el linde inalcanzable de la tierra y el cielo,
qué parirá por fin el horizonte?

No dejes que te engañen ni bruma ni marea.

Sigue mirando hacia lo que vendrá.

© Edgar Morisoli



Sal de la casa

el agua tira de las puntas del mantel
caen los retratos con los cuadros

a los cuadros azules vuelven los botes
vacíos de rostros

sobre los blancos se apoya
la única posibilidad del flamenco

la foto aérea
el tumulto de patas
la mesa servida

en el cielo la historia se repite cada vez
que el ave lleva el peso

el hambre sigue un rastro de migas

de una orilla a la otra se desplaza
el alimento entre las plumas

la vida color de rosa
ese espejismo que nunca vuela

© Silvia Castro

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3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Silvia toda la emoción en el recuerdo grande, de un gran poeta, y un poema supremo y dulce. Bello tu poema también ´´ese espejismo que nunca vuela´´, precioso. Marta Comelli

24 de junio de 2020, 19:13  
Blogger Unknown ha dicho...

Qué bueno los dos y más en este momento la noción de seguir mirando hacia lo que vendrá

27 de junio de 2020, 12:21  
Blogger Ricardo Juan Benítez ha dicho...

¡Vaya! Ciertamente no, no esd para dejarse embaucar por la niebla o la marea... más allá del horizonte siempre hay algo promisorio. Hermoso canto a ese flamenco que jamás alzará vuelo.

28 de junio de 2020, 14:13  

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