14/8/19

Poema de Dana Fernández Guisande



Tu boca se descuelga en mi silencio
como un ruedo incierto,
un paraíso,
un laberinto.
En medio del eco,
la lejanía
el cuerpo es deshojado
por horas sin nombre.
La mano es un rumor;
apenas un narcótico
de pulsar matices
donde se instala otra noche.
Dioses sin memoria,
aliento de sol,
abrazo inconcluso;
ojos,
pan,
sed,
ave,
azul,
sueño,
impar.
Galaxias,
horizontes.
Pétalos,
destino.

© Dana Fernández Guisande

1 comentarios:

Blogger Adela ha dicho...

Duele belleza...

18 de agosto de 2019, 19:38  

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