23/3/19

Poema de Marina Cavalletti



Pan

El calor es un reptil sin escamas.
Las sábanas pesan como bolsas de arena.
Las piernas pierden la batalla, pegajosas  elásticas.
Mi respiración está fuera de compás.
Cierro los ojos y vuelvo al comedor de la infancia.
Es domingo y quisiera que mi abuela mi visite en sueños,
que me regale de vuelta sus besos
y una caja de corazoncitos Dorins.
Que juegue con los rulos que me surcan en pelo,
como si pájaros, como si sus manos miguitas de pan.


© Marina Cavalletti

4 comentarios:

Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

las abuelas que poblaron nuestra niñez con su ternura, y el pan, el pan de la abuela era el más rico.

bellísimo poema.
Abrazo
Elisabet

23 de marzo de 2019, 11:32  
Blogger mariel monente ha dicho...

Que belleza Marina🌺

25 de marzo de 2019, 13:35  
Blogger tinA ha dicho...

Hermosura

30 de marzo de 2019, 19:28  
Blogger tinA ha dicho...

Hermosura

30 de marzo de 2019, 19:28  

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