10/8/18

Poema de Norberto Barleand





Caricias del sol

Cabalgando madrugadas sin estribos,
      con un duende partido en cada mano,
      con un ángel despierto en la mirada

Impávidos gorjeos erizan
la tapizada serpentina de los años.

Colgado en las ojeras:
             un capitán de puertos
             un payador de alondras y teoremas 

Sobreviven banderas inconclusas
la soledad del mundo ,
     el sumergido espacio de las flores.

Pedregales del camino,
profecías
los pómulos del canto y el ultraje. 

Aun sostengo palomas en mi pecho,
un dolor de aullido que no cede
en la búsqueda del sol
                      y sus caricias.


© Norberto Barleand

1 comentarios:

Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

hermoso poema Norberto Gracias

13 de agosto de 2018, 0:05  

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