27/4/18

Poema de Gustavo Gottfried



La austeridad es la divisa de mi familia
así que mi tía Paula fue la primera
en comprarme un cucurucho.

Aunque mis padres siempre la criticaban
por su deficiente administración del dinero
igual la habían nombrado mi madrina
y ella había asumido esa función
con gran responsabilidad.
Me compraba juguetes, me llevaba al cine
me incluía en todos los planes

y esa tarde, cuando entramos en la heladería
pidió, sin preguntar, el helado más grande
que yo había visto. No sólo eso: cuando
aquella delicia terminó de cobrar forma
ella la hizo bañar en chocolate.


© Gustavo Gottfried

4 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Admiro a quien toca el sentimiento del otro con un poema y lo sumerge en una dulce frescura de recuerdos, admiro este poema.
Un abrazo
Betty Badaui

27 de abril de 2018, 21:53  
Blogger Leny Pereiro ha dicho...

Celebro haber leído esta pequeña joyita de prosa poética. Un placer... Saludos!

28 de abril de 2018, 11:50  
Blogger Gladys Cepeda ha dicho...

un interesante poema dificil hacer un poema con tanta ironia y ternura a la vez

29 de abril de 2018, 18:45  
Blogger Gustavo Gottfried ha dicho...

Gracias, muchas gracias a quienes comentaron. Es muy valioso para mí ese gesto.

7 de marzo de 2020, 12:47  

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