28/3/18

Poema de Anna Pinotti



Sentí un alarido que no era animal
En mi propia lengua y
Cerré la ventana
Lo irremediable del prójimo
En mi propia lengua un animal
Sentí
Un grito que no era yo
Para calmar lo que reclama
Me dijo
No hay que buscar más
Esa huella
A nadie pertenece o si
Antes
A alguien
En la misma lengua
Masticada
Por ese alarido que no
Ese prójimo que no
Era un animal.

© Anna Pinotti

8 comentarios:

Blogger Gustavo Tisocco ha dicho...

Bienvenida Anna a este sitio que pretende difundir a poetas contemporáneos, mes a mes serás publicada. Abz, Gus.

28 de marzo de 2018, 12:41  
Blogger Anna Pinotti ha dicho...

Gracias Gustavo por el trabajo que hacés y por permitirme ser parte de esta conversación de época.

28 de marzo de 2018, 12:48  
Anonymous Anónimo ha dicho...

muy buen juego de palabras que lleva a detenerte, analizar hasta lo profundo. felicitaciones y bienvenida al refugio!susana zazzetti

29 de marzo de 2018, 11:22  
Blogger Rolando Revagliatti ha dicho...

Bienvenidos Ana y tu poema. (Lo que no pesco es eso de que cada verso arranque con una mayúscula.)


R.
www.revagliatti.com

1 de abril de 2018, 10:36  
Blogger Adriana ha dicho...

Muy buen texto. Bienvenida con tu poesía, a seguir alimentando con versos este espacio. Un abrazo. Adriana Maggio (Dirbi)

1 de abril de 2018, 11:46  
Blogger Ana Romano ha dicho...

Bienvenida Ana, me gustó leer tu poema.
Abrazo Ana Romano.

1 de abril de 2018, 12:24  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Bienvenida, Ana, un placer leerte.
Hasta la próxima, un abrazo.
Betty Badaui

2 de abril de 2018, 21:02  
Blogger irene marks ha dicho...

Hola Ana: el alarido primordial e instintivo que comunica tu poema nos lleva a situaciones límite, a grandes dolores, a la comprensión de "ese prójimo" que anda o anduvo esa misma "huella". Excelente poema Irene Marks

6 de abril de 2018, 8:50  

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