9/12/17

Poema de Alicia Márquez




Las descarriadas

En un verde pueblito de Gales de nombre impronunciable.
En un verde y lejano pueblito de Gales
alguien olvidó, o tiró, un cargamento de
cannabis al costado del camino.
Mucho cannabis.
Las ovejas que pasaban por ahí
lo probaron, les gustó y lo comieron
deleitadas. Además les avisaron
a otras ovejas y todas comieron
para espanto de los tranquilos pobladores
que vieron que las ovejas
se habían convertido en (según ellos),
psicóticas.
Entraban en los jardines a masticar margaritas,
se subían a las camas de los campesinos
a saltar,
y ya no balaban,
ahora cantaban como viejos artistas
de cabaret
y además, su lana empezaba a colorearse
de un lindísimo arco iris.
Las ovejas corrían por la carretera y se lanzaban
de cabeza hacia los faros de los automóviles
que, por esquivarlas, producían choques o
directamente se desbarrancaban.
“Un desastre” decían los vecinos.
A las ovejas no les importaba nada, felices
como estaban, descarriadas como se sentían,
esperando la llegada de los lobos, quizás,
para confrontarlos.
No se sabe.
Lo que sí sé, es que me gustaría que mágicamente a la vera
de nuestro camino, algo nos descarriara de una buena vez.


© Alicia Márquez

11 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Gus! ¡Me encantó la ilustración de la oveja descarriada!!!

Un abrazo,

Alicia.

9 de diciembre de 2017, 13:49  
Blogger Rolando Revagliatti ha dicho...

"...de una buena vez." Allí, Alicia, debiera poder arrancar, descarriado o no tanto, un poema tuyo.


R.

9 de diciembre de 2017, 15:54  
Blogger Elisabet Cincotta ha dicho...

Me emocionó tu poema, con el final que a muchos nos gustaría.
BRAVÍSIMO!!!

Abrazo. Feliz inicio 2018
Elisabet

9 de diciembre de 2017, 19:45  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Rolando Revagliatti: un poema empieza por donde puede. Este empezó por ahí. En un próximo voy a empezar por "de una buena vez" y podría agregar: "por favor"

Un abrazo.

9 de diciembre de 2017, 22:47  
Anonymous betty badaui ha dicho...

Qué bueno, genial.
Un abrazo
Betty

9 de diciembre de 2017, 23:12  
Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Sí, que podamos descarriarnos!! de una buena o, maldita vez !qué importa!
Genial!

Besosssssssssssss

15 de diciembre de 2017, 13:03  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Querida Alicia:
¡un poemazo!¡Descarriémonos como las ovejas!Este poema es una liberación en esta época nefasta, lo siento vibrar en cada acción desopilante y sorprendente. ¡Gracias! Irene Marks

16 de diciembre de 2017, 10:59  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Esta autora tiene la difícil capacidad de sorprender al lector pasando del negro al rojo brillante, en este caso, pone en la mesa, la alegría vibrante de una ruptura con lo establecido, con lo esperable, de convocar a la locura de cada uno. Romper no siempre implica destruir, en este caso, y aunque más no sea por un rato, el mundo se trastoca, las ovejas se divierten y nos dan una lección inesperada ) como en el film maravilloso el banquete de .......) Es de esperar que alguna huella quedará en la memoria, y las ovejas tendrán su momento inolvidable. Nunca se sabe como se reciclará.!!


Genial, Alicia

Clelia Bercovich

18 de diciembre de 2017, 9:01  
Blogger Teresa Gerez ha dicho...

Qué imaginación, Alicia! Y comparto tu deseo expresado en el final. Abrazo grande y felices fiestas!

23 de diciembre de 2017, 16:32  
Anonymous Anónimo ha dicho...

David Sorbille dijo...
Querida Alicia, otra más de tus maravillas poéticas. Un abrazo

8 de enero de 2018, 23:47  
Anonymous Anónimo ha dicho...


Gran poema. Subversivo a morir. pero sobre todo estructurado a la manera de la alegoría impecable de quienes conocen el lenguaje de la poesía. Nada evidente.
mis respetos.
Walter Mondragón

21 de enero de 2018, 23:46  

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