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26/7/17

Texto de Mónica Aramendi


Un árbol, mis manos. Pájaros en los dedos. De tronco envejecido las palmas.
Sostengo en ellas flores secas de antiguos otoños, nubes llovidas y el único gorrión que perdió su nido.
Sobre mi pecho, en noches demoradas, esparcen semillas, liban colibríes.
Amanezco de un sueño no soñado.
El jardín de la infancia se hace pueblo y un lirio se recuesta en mi mejilla.


© Mónica Aramendi

6 comentarios:

  1. Poemazo Moni! Un lirio se recuesta en mi mejilla: bellísimo. Un abrazo
    Graciela Barbero

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  2. Muy sensible , me encantó Maria Luisa Márquez

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  3. Mónica, ya la ilustración me atrapó, ni qué decir el poema, bellísimma postal.
    Abrazos
    Betty

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  4. Tu lirio también se recostó en mi mejilla al leerte!!

    Besossss

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